Cubiertas que acumulan calor: qué ocurre y cómo reducir la carga solar
Por qué una cubierta al sol convierte una nave en un acumulador de calor y qué papel puede tener un revestimiento reflectante como Termodecork.
Qué ha pasado
La Vanguardia ha publicado una entrevista con Carlos Alberto Muñoz, ingeniero industrial especializado en bioclimática. Su trabajo se centra en viviendas, fábricas y bodegas donde el calor se ha vuelto un problema. Según cuenta, en lugar de empezar por qué máquina instalar, observa la cubierta, el recorrido del aire y las horas en que el sol incide más. Un edificio puede resultar llevadero por la mañana y comportarse como un acumulador de calor pocas horas después.
El especialista señala un error frecuente: dejar que una envolvente reciba mucha radiación solar y tratar de compensarlo después con ventiladores o aire acondicionado. Entre las medidas pasivas que menciona para la cubierta figuran el aislamiento, las pinturas reflectantes, la sombra y las cámaras ventiladas. También advierte de que no hay una cifra universal de bajada de temperatura, porque depende del clima y del edificio. Puedes leer la entrevista completa en La Vanguardia.
Por qué ocurre
Una superficie expuesta al sol absorbe parte de la radiación que recibe y la convierte en calor. Esa fracción absorbida se mide con la absortancia solar. Cuanto mayor es, más se calienta la cubierta o la fachada, y ese calor se transmite hacia el interior y calienta el aire en contacto con la superficie. En una nave alta, además, el aire caliente pierde densidad y sube, de modo que se concentra bajo la cubierta si no tiene una salida.
Por eso importa actuar sobre la superficie antes de que el calor entre. Lo que no se absorbe en la capa exterior no tiene que evacuarse después. Esto no sustituye a la ventilación bien diseñada que describe el entrevistado, sino que la complementa.
Cómo se previene
Entre las estrategias pasivas, un revestimiento de alta reflectancia reduce la fracción de radiación que se convierte en calor en la superficie. En el caso de Termodecork 7730 Transpirable, los ensayos de Applus indican una absortancia solar de 0,23, una reflectancia solar de 0,77 y una emisividad térmica de 0,86.
Existe también un ensayo comparativo de laboratorio (Applus, 2022). Se aplicó una capa a brocha de unas 310 micras sobre una chapa de acero inoxidable de aproximadamente 1 mm. La chapa se colocó bajo cinco focos infrarrojos que simulan la radiación solar, a 25 C de temperatura ambiente, y se comparó con una chapa idéntica sin recubrir. La cara no expuesta de la chapa revestida quedó unos 11 C más fría. Conviene leerlo con precisión: es un resultado sobre la temperatura de esa chapa en esas condiciones. No permite deducir cuánto bajaría la temperatura del aire interior de una nave o una vivienda, ni la de una pared o una cubierta reales.
Según la ficha técnica, además, Termodecork se aplica en ambientes marinos y es transpirable, con un Sd de 1,13 m (clase V2) medido por Tecnalia en 2024 sobre una película de unos 341 micras en fibrocemento. Esto resulta útil en fachadas donde el calor y la humedad conviven, aunque el comportamiento térmico de cada edificio exige un diagnóstico propio, como defiende el propio ingeniero de la entrevista.
Si tienes una cubierta o una fachada que acumula calor y quieres valorar si un revestimiento reflectante puede tener sentido en tu caso, puedes consultarnos en Framar y te orientaremos con los datos de los ensayos, sin compromiso.
Fuente de la noticia: lavanguardia.com
Producto mencionado
Termodecork
Corcho natural contra humedad, salitre y calor.