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Calor en la vivienda andaluza: lo que enseña la casa de barro de Málaga

Una casa de barro en Málaga rebaja el calor interior sin aire acondicionado. Explicamos el mecanismo y cómo la reflectancia solar de un revestimiento ayuda.

Qué ha pasado

El programa Espacio protegido de Canal Sur ha mostrado una casa experimental de barro en el campus de Teatinos, en Málaga. Según el reportaje, el interior puede llegar a bajar su temperatura hasta doce grados sin consumir energía. La clave, explica la noticia, está en combinar tres elementos: materiales de construcción adecuados, un diseño bioclimático y vegetación que ayude a refrescar. El contexto es un verano que el propio reportaje describe como el más cálido desde que hay registros, con muchos días de calor extremo y noches tropicales. Puedes ver la información original en Canal Sur.

Por qué ocurre

Una vivienda se calienta por varias vías a la vez. La radiación solar incide sobre fachadas y cubiertas, la superficie absorbe una parte de esa energía y la convierte en calor, y ese calor avanza hacia el interior. Después, el edificio lo libera lentamente, y por eso las noches tropicales se notan tanto dentro de casa.

Los materiales pesados, como el barro, amortiguan y retrasan ese flujo de calor gracias a su inercia térmica. El diseño bioclimático actúa sobre el resto: orientación, sombras y ventilación. La vegetación suma el enfriamiento por evaporación y por sombra. Ninguna de estas medidas funciona sola, y en una vivienda ya construida no siempre se puede rehacer el diseño o cambiar el material de los muros.

Cómo se previene

En un edificio existente, una de las pocas palancas accesibles es la propia superficie exterior. Cuanto más radiación solar refleja un acabado, menos energía absorbe y menos calor tiene que gestionar el cerramiento.

Framarkeramic Anticondensación es un revestimiento elástico de bajo espesor con microesferas de cerámica hueca. Los ensayos de Applus indican una absortancia solar de 0,16, una reflectancia solar de 0,84 y un SRI de 105 con viento bajo y medio (104 con viento alto, según ASTM E1980-11). En un ensayo comparativo de laboratorio sobre chapa de acero inoxidable de aproximadamente 1 mm, con una capa a brocha de unas 150 micras bajo cinco focos infrarrojos que simulan el sol, a 25 C ambiente, la cara no expuesta quedó unos 12 C más fría que la de una chapa idéntica sin recubrir.

Conviene leer ese dato con cuidado. Es un resultado sobre la temperatura de una chapa en laboratorio, no sobre una pared, una vivienda ni el aire interior, así que no permite prever cuántos grados bajaría una casa real. Además, su conductividad térmica ensayada es de 0,204 W/(m K): su efecto frente al calor se apoya en reflejar y emitir desde la superficie, no en aislar como un aislante convencional.

Para interiores, la ficha técnica indica que, al ser un material “caliente”, podría ayudar a evitar puntos fríos y condensación. Es una afirmación de la ficha, no de un ensayo propio. La ficha pide aplicar un mínimo de 3 capas para alcanzar el espesor mínimo recomendado.

Por tanto, un revestimiento de este tipo podría reducir parte de la carga de calor que entra por fachadas y cubiertas, como complemento a la sombra, la ventilación y el resto de estrategias que muestra la casa de Málaga, nunca como sustituto de ellas.

Si tienes dudas sobre tu caso, puedes consultarnos en Fábrica de Pinturas Framar, en Huelva, y te orientaremos con los datos técnicos disponibles.

Fuente de la noticia: canalsur.es

Producto mencionado

Framarkeramic

Microesferas cerámicas con 150 micras de película.

Bote de Framarkeramic